
Llegamos a dónde queríamos estar a principio de pretemporada, jugándonos todo a un partido, las cosas como son. Sabiendo que no solamente dependemos de lo que hagamos nosotros pero sí que tenemos la obligación de ganar.
Tenemos que respetar nuestro trabajo y seguir la línea de trabajo que hemos llevado durante toda la temporada. Al final es sacar el partido adelante, conseguir los tres puntos y esperar.
En el fútbol no hay nada escrito. Hubiéramos marcado con sangre el poder estar el último partido jugándonos un sueño, que es una realidad tan bonita como jugar un «play off» nuevamente. Así que vamos a hacer todo lo posible para conseguirlo.
A estas alturas al futbolista no hay más que dejarlo que disfrute, dejarlo que compita, liberarle de todo tipo de presión que no la tenemos. Focalizarnos en lo que es el fútbol, la pelota, el rival, el campo donde vamos a jugar y demostrar que somos el Club Deportivo Caspe.